A continuación un ejemplo, dos personas (mujer y hombre) contratan a un masajista masculino en el que el masaje es lo de menos. El jacuzzi invita a ello.
lunes 5 de julio de 2010
Tríos HMH, MHM,...
A raíz del post anterior sobre la fantasía del trío, pensé si sería capaz de hacerlo, en vez de MHM (Mujer-Hombre-Mujer), proponerme en un HMH (Hombre-Mujer-Hombre). Normalmente, en el de primer tipo hay más roce entre los tres quizás por hechos culturales (un beso lésbico está mejor visto que uno entre hombres, ¿puede ser?), pero en el segundo, la mujer es la que funciona de bisagra, es decir, actúa entre los dos hombres sin que estos apenas interactúen. Puede ser también que esto sea así gracias a las películas X y a la incuestionable hombría que nos inculcan e intentamos preservar desde pequeños. ¿Qué ocurre entonces si los dos hombres entran en acción y se felan entre ellos o se penetran, serían menos hombres o son personas que disfrutan más de su sexualidad? ¿Qué pasaría si ella dice, sin estar premeditado, "empezad a acariciaros los testículos mientras me masturbo para ponerme cachonda"? ¿El Cine X ha fabricado ideas preconcebidas?
A continuación un ejemplo, dos personas (mujer y hombre) contratan a un masajista masculino en el que el masaje es lo de menos. El jacuzzi invita a ello.
A continuación un ejemplo, dos personas (mujer y hombre) contratan a un masajista masculino en el que el masaje es lo de menos. El jacuzzi invita a ello.
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